Ortografía
jueves, 23 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
Ortografía
Ortografía
La ortografía (del
latín orthographia y del griego ὀρθογραφία) es el conjunto de reglas y
convenciones que rigen el sistema de escritura normalmente establecido para una
lengua estándar.
Ortografía del español
La actual ortografía española
empieza a codificarse en el siglo XVIII, con el establecimiento en 1727 de las
primeras normas ortográficas por parte de la Real Academia Española al poco
tiempo de su fundación. Hasta ese momento las vacilaciones en las grafías eran
constantes: unos optaban por soluciones fonémicas, tratando de adecuar su
escritura a la pronunciación oral, y otros se decantaban por criterios
etimologizantes, manteniendo grafías que carecían de correspondencia en la
pronunciación del español de la época. El resultado era una falta de unidad que
dificultaba la comprensión.
Actualmente las 22 academias del
español mantienen acuerdos que garantizan la unidad ortográfica. De este modo,
la última edición de la Ortografía de la lengua española (1999) se ha elaborado
con la colaboración consensuada de todas las academias de América y de
Filipinas.
Fuentes frecuentes de problemas
en el uso de la ortografía son las grafías que presentan igual sonido, como la
"b"/"v" (betacismo),
"c"/"s"/"z" (seseo y ceceo),
"g"/"j", "ll"/"y" (yeísmo). Otros
aspectos problemáticos son la utilización correcta de los signos de puntuación
y la acentuación gráfica (tildación). La ortografía del español utiliza una
variante modificada del alfabeto latino, que consta de los 29 símbolos A, B, C,
CH, D, E, F, G, H, I, J, K, L, LL, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y y
Z. Los dígrafos CH y LL tienen valores fonéticos específicos, y durante los
siglos XIX y XX se ordenaron separadamente de C y L, aunque la práctica se
abandonó en 1994 para homogeneizar el sistema con otras lenguas. Las vocales
(A, E, I, O y U) aceptan, además, el acento agudo para indicar la sílaba
acentuada, y la diéresis o crema modifica a la U en las sílabas gue-gui para
indicar su sonoridad.
Desarrollada en varias etapas a
partir del período alfonsino, la ortografía se estandarizó definitivamente bajo
la guía de la Real Academia Española, y ha sufrido escasas modificaciones desde
la publicación de la Ortografía de la lengua castellana, de 1854. Las sucesivas
decisiones han aplicado criterios a veces fonológicos y a veces etimológicos,
dando lugar a un sistema híbrido y fuertemente convencional. Si bien la
correspondencia entre grafía y lenguaje hablado es predecible a partir de la
escritura -es decir, un hablante competente es capaz de determinar inequívocamente
la pronunciación estimada correcta para casi cualquier texto-, no sucede así a
la inversa, existiendo numerosas letras que representan gráficamente fonemas
idénticos. Los proyectos de reforma de la grafía en búsqueda de una
correspondencia biunívoca, los primeros de los cuales datan del siglo XVII, han
sido invariablemente rechazados. La divergencia de la fonología de la lengua
entre sus diversos dialectos hace hoy imposible la elaboración de una grafía
puramente fonética que refleje adecuadamente la variedad de la lengua; la mayor
parte de las propuestas actuales se limitan a la simplificación de los símbolos
homófonos, que se conservan por razones etimológicas.
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